Hace mucho que no me paso por aqui y no será porque no tenga cosas que contar je je es por una absoluta falta de tiempo!
En fin el asunto que hoy me ocupa es la intriga de ¿en qué momento te pasas al dar confianza a alguien a quien a penas conoces?
Os cuento un poco.
Nosotros en el barrio conocemos a la gente más por los perros que tiene que por lo que son ellos, por ejemplo: Este es el dueño de... estos son los que pasean con... pero ni idea de los nombres de los dueños y cosas así.
El caso es que nosotros hacemos lo que haceís muchos, corrillos con ellos mientras los perros juegan y en uno de esos corrillos intercambiamos teléfono (dame un toque cuando bajes y a ver si coincidimos para que jueguen), esto unido a que casi todo el mundo tiene whatsApp pues te facilita el contacto. Hasta ahi más o menos normal.
Cual no es nuestra sorpresa cuando al poco de darle el teléfono a este vecino (no de bloque afortunadamente) nos manda un whatsapp diciéndo que se van un fin de semana fuera que si podemos pasarnos una vez al día a ver al gato, darle agua etc... nos pilla un poco fuera de sitio (no teníamos confianza como para eso la verdad) y decimos que sí. El gato en cuestión se puso como una furia y nos llevamos varias marcas de arañazos...
Al poco tiempo nos manda un whatsapp y nos pide que le dejemos un mando de la playstation que van a ir unos amigos a jugar y no tienen.
Después que si Rodry le arregla un ordenador (que no pagó)
Y el colmo ha sido esta tarde que llaman al telefonillo y sube a imprimir un cheque de descuento porque en su casa no tiene tinta, así sin avisar ni nada, como Pedro por su casa. Nuestra cara un poema, ha venido a MI ordenador (siempre está en el comedor), se ha sentado en el sofá y me dice: ¿Me lo enciendes que lo tengo en el correo?
Alucinada estoy aún de verdad... el caso es que no sé en qué punto ha cogido tanta confianza
