Me hubiera gustado tenerte entre mis brazos de cachorra, debías de ser la bolita más preciosa y temerosa de la camada, pero sé que criaron con cariño al principio porque nunca has negado un beso o has rechazado una caricia, no puedo entender qué les pasó para dejar a una perra tan estupenda como tú en el monte y no volver la vista atrás, ni lo que pasaste aunque lo intuyamos. Tus miedos se fueron verdad? Y quiero creer que eres feliz y nos quieres tanto o más como nosotros a ti.
Cuando te abandonaron la mayoría no veía más que tu carita linda, no fueron capaces de ver lo que escondías en tu cara de susto y tu edad, pero mami tuvo un vuelco contigo que no había sentido con ninguna otra historia de perritas abandonadas, algo me dijo que eras tú, y aquí seguimos juntas.
Eres muy grande Dana, tanto como tus trece años y ese corazón que se ha empeñado a crecer más de la cuenta. Ya han dado las doce, así que mi niña hoy, uno de enero, dicen que es tu cumpleaños y yo celebro pasar otro día más contigo. FELICIDADES PRECIOSA PRINCESA MÍA.
