Hoy me ha despertado un ruido rarísimo... y pensando que como mínimo se debía estar cayendo la casa, me he levantado a mirar por la ventana. Era Popeye, que se ve que no le debía gustar como había organizado su sitio y estaba arrastrando el transportín por todo el patio...

A parte de eso, sólo se ha cargado un saco de cemento y una escoba.

Vamos, que ya está adaptadísimo

Y ahora ya es Gaia quien le tiene miedo porque ha intentado jugar con ella a lo bruto.