Bueno, han sido días terribles en muchos sentidos; después de hablar a más de treinta o cuarenta departamentos, los que me aceptaban a las nenas, no me aceptaban al fiador, y los que me aceptaban al fiador, no admitían perros.
El domingo al borde de la angustia, el entrenador de las nenas me comentó que un amigo suyo le dijo que se desocuparía un departamento de los que renta en mes o mes y medio (lo que no tomó en cuenta es que se lo comentó hace dos o tres semanas), le llamó y ya tengo departamento.
No lo conozco, en estos momentos no me importa; el rumbo es excelente (puedo llegar sábados y domingos al club caminando), tiene dos recámaras y está dentro de presupuesto. Así que ya lo conoceré cuando tenga que mudarme
El próximo lunes 30 de septiembre me dicen cuándo me entregan las llaves; temí por un momento tener que ponernos en adopción a las tres, a ver si así conseguíamos casa
