Pues esta semana tengo que sacar un huequín para hablar con el veterinario. Aquí la enana me parece que se me ha metido en un círculo vicioso, no sé si por la medicación o porque ha tenido una pequeña recaída. Sé que las pastillas hacen que beba más para eliminarlas, y llevamos una semanita de pises de la leche, vamos, que el incurín hace su efecto pero claro, ella bebe más y contra eso no hay nada que funcione. Además no sé si al toser ella presiona la vegiga o qué, porque anoche despertó a Chus a las cinco de la mañana, se había meado encima, hizo otro pis en la cocina y la tuvo que bajar a la calle... Sí, suena divertido cuando no le toca a uno ainsssssssss.
Y sospecho, ahí sí que tengo muuuuuuuuuuchas sospechas, que como estamos superpendientes de ella explota el rollo ains al máximo y estoy en un tris de matarla con esos despertares a media noche que nos pega para ir a beber agua y que la acompañemos o encedamos la luz (mi pequeña cegatona

) o porque quiere jugar a deshora. En fin, que me veo con un futuro plagado de hermosísimas ojeras.
El hecho simple de que mi perro me quiere más que yo a él constituye una realidad tan innegable que, cada vez que pienso en ella, me avergüenzo (Konrad Lorenz).