Yo le cambiaría el pienso, compraría otro para probar, no sea que no le caiga bien o algo.
Yo cuando traje a mi perro (50 días), el primer pienso que le di se lo comía porque no le quedaba más cojones, creo que lo poco que comía era por calmar el hambre atroz que tenía, por ello pensé que realmente le ocurría algo con el pienso, así que terminé cambiándoselo y con el nuevo parecía otro. Pero eso sí, nunca se le dio nada, pero nada de nada, sólo sus croquetas, ni una mijita de pan, por lo menos hasta que no se habituase a su nuevo pienso y yo comprobase que le iba bien con el.
Por eso yo te diría que le dieses de comer únicamente sus croquetas. Nada de yogurt, ni caldo, ni pollo, porque como le sigas dando cosas nunca vas a saber si realmente tiene un problema con el pienso o es que simplemente está mimada (y que conste que yo me inclino más por lo último).
Que sea pequeña no es ninguna excusa, es más, con esa edad es cuando se les debe de ir poniendo las normas de la casa, y una de ellas es que lo que halla ese día para comer, es lo que hay, punto, si lo quiere bien, sino, a pasar hambre.
Me acuerdo que el mío con tres meses aproximadamente empezó a probar el pollo, el quesito... Coincidiendo en pleno cambio de pienso, y resulta de que se empezó a hacer el remolón, yo este pienso no lo quiero, quiere este, este pa' ti... Tú lo has querido, pensé, le quité el pienso, y quedó absolutamente prohibido darle cualquier otra cosa, ni queso, ni pollo, ni ná de ná, al que se le ocurriese darle algo perdía la mano. Si quería un extra, primero el pienso. ¿Cuánto tardó en sacarle brillo al cuenco? Dos días, el primero no quiso, al día siguiente ni la toma de la mañana ni la del mediodía quiso, a la noche se le encendieron los ojitos cuando le enseñe sus croquetitas

. Y oye, se le debió de quedar grabado a fuego, porque ya no lo ha vuelto a intentar más

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